SERVICIOS

Reparación Estructural

Tratamiento de Enfierraduras

La siguiente fase importante en el proceso de reparación de una estructura de hormigón tiene que ver con el tratamiento del acero que forma parte de la enfierradura.

     En primer lugar se debe proceder a la limpieza de las enfierraduras hasta la eliminación del óxido que las recubre. Este tratamiento se puede realizar mediante medios manuales como pueden ser el cepillado, medios mecánicos, la hidrolimpieza, el chorro de arena o granalla metálica. En la definición del patrón de limpieza de superficies de acero es habitual utilizar la prescripción dictada en la norma sueca SIS 05590, americana NACE o británica BS4232 y en la normativa AAHSTO.

     Cuando los procesos de oxidación han causado pérdidas importantes en la sección del acero, es necesario proceder a la reposición del mismo con el objeto de recuperar la cuantía de acero de diseño. Esta adición de acero se realiza mediante solape, anclaje o soldadura de nuevas enfierraduras a las existentes, siguiendo las pautas y los criterios establecidos en la AAHSTO.

     Una vez limpia y repuesta la enfierradura, se deberá proceder a su pasivación mediante la aplicación de materiales cementicios, epoxídicos o con alto contenido en zinc.